Qué curiosas, prehistóricas y lejanas se nos hacen estas historias, pero es que hasta ahora las mujeres en Arabia Saudita siempre que iban a comprar su ropa interior eran atendidas por hombres, ya que a la mujer se la consideraba (vamos a hablar en pasado) no apta para trabajar junto con los hombres.
El bochorno de estas mujeres era enorme, tanto que esperaban las ocasiones en que salían del país para comprarse sus prendas íntimas.
La verdad es que personalmente también me daría vergüenza tener que decirle mi talla de sujetador y copa a un hombre que me estuviera vendiendo sujetadores y espero que no fueran tan impertinentes como muchas dependientas ¡qué se te meten en el probador sin previo aviso! Aunque esto nunca sucedería allí ya que los probadores en las tiendas están totalmente prohibidos.
O imagínate que te apetece comprarte un tanga trasparente y rojo, pues la verdad no me gustaría ver la cara del susodicho dependiente. Así que no, definitivamente en occidente no tendría mucha venta una tienda de lencería femenina atendida por hombres.
Pues así han estado estas mujeres hasta ahora. Asta que ha aparecido Abdalá, un rey que con prudencia realiza sus pequeñas reformas de un reino ultraconservador en la segregación de sexos. Abdalá promulgó un decreto el pasado junio del 2010 donde las tiendas de lencería femenina atendidas por hombres (la mayoría asiáticos y saudíes) fueran sustituidos todos ellos por trabajadoras femeninas, todo esto en un plazo de seis meses.
Al principio los comerciantes tomaron muy mal esta decisión de las autoridades, no eran capaces de asimilar el poder ver a una mujer en dichos puestos de trabajo. Aunque muchos tras aceptar la nueva norma y colocar en sus tiendas de ropa interior a mujeres dependientas, algunos extendieron incluso la medida a sus tiendas de ropa convencional.
La norma es del año 2006 pero nunca había entrado en vigor. Ahora ya es realidad, se realizarán inspecciones y quién no la cumpla será duramente sancionado. Las mujeres venderán y contarán el dinero, algo que algunos piensan es contrario a la religión, incluso han llegado a comentar que tendrán que tapar los escaparates para que no se pueda ver a las dependientas desde fuera, lo cual me resulta tremendamente estúpido y arcaico.
Pienso que todas las mujeres del mundo nos tenemos que alegrar de este tipo de cambios. Pasito a pasito…
1 comentarios:
Pues si, es un avance, poco a poco.
Besos.
Gemeladas
Publicar un comentario en la entrada